Arte y Salud Cardiovascular: una jornada para mirar el corazón desde la ciencia y la cultura
El pasado 13 de octubre celebramos la quinta edición de Arte y Salud en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza. Una jornada que reunió a destacados profesionales de la medicina, el arte y la cultura para reflexionar sobre la prevención cardiovascular, la salud de las mujeres y el potencial de las artes como aliadas del bienestar.
¿Qué tienen en común un cardiólogo, un director de orquesta, un historiador del arte y un escritor? El corazón. No solo como órgano vital, sino también como símbolo de nuestras emociones, experiencias y vínculos con los demás.
Bajo el título «El corazón: órgano, símbolo y otras reflexiones sobre salud cardiovascular», la V Jornada Arte y Salud volvió a convertir el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza en un espacio de encuentro entre la ciencia y las humanidades. Una mañana de conversaciones, testimonios y experiencias artísticas que nos invitó a repensar cómo cuidamos nuestro corazón y qué lugar ocupa la cultura en nuestra salud.
La jornada contó con la participación de reconocidos profesionales de la cardiología, como Aurelio Rojas, Eduardo de Teresa, Leticia Fernández-Friera, Cristina de la Rosa y Rut Andrea Riba, junto a referentes del mundo cultural como José Luis Temes, Peter Cherry, Javier Pérez, Ana Folguera y David Uclés, entre otros.

Los hábitos que no vemos también afectan a nuestro corazón
La primera mesa redonda, «Los hábitos transparentes. Arte y prevención cardiovascular», abordó algunos de los factores de riesgo que hemos normalizado en nuestra vida cotidiana: el estrés crónico, el sedentarismo, la alimentación o la sobreexposición a las pantallas.
El cardiólogo Aurelio Rojas reflexionó sobre el impacto del estrés en una sociedad marcada por la inmediatez y recordó que detenernos ante una obra de arte, escuchar música o dedicar tiempo a experiencias culturales puede contribuir a nuestro bienestar emocional.
Por su parte, Eduardo de Teresa reivindicó una medicina que vaya más allá de los diagnósticos y los indicadores clínicos: conocer al paciente, sus circunstancias y sus expectativas es tan importante como conocer su enfermedad.
La conversación adquirió una dimensión especialmente personal con José Luis Temes, director de orquesta y Premio Nacional de Música, que compartió su experiencia como paciente cardiovascular y reflexionó sobre el miedo, las emociones y la relación entre la música y el corazón.
El historiador del arte Peter Cherry aportó otra perspectiva: la importancia de observar, detenerse y recuperar la experiencia directa del arte frente a la velocidad y la atención fragmentada que caracterizan nuestra vida digital.

El corazón de las mujeres: romper con décadas de invisibilidad
La segunda mesa, «El corazón de las mujeres: rompiendo la invisibilidad», puso el foco en uno de los grandes desafíos de la cardiología: reconocer y abordar las particularidades de la enfermedad cardiovascular femenina.
Las cardiólogas Leticia Fernández-Friera, Cristina de la Rosa y Andrea Kallmeyer, junto a la historiadora del arte Ana Folguera, analizaron cómo los sesgos de género han condicionado históricamente tanto la investigación médica como nuestra manera de imaginar y representar el cuerpo de las mujeres.
Durante la conversación se abordaron las diferencias en los factores de riesgo, la influencia de los cambios hormonales, la menor percepción del riesgo cardiovascular entre las mujeres y los retrasos que todavía pueden producirse en el diagnóstico.
Cristina de la Rosa resumió uno de los principales retos de la medicina actual con una reflexión: «La cardiología de la mujer no tiene que ser un capítulo de un libro, sino algo transversal que tenemos que reaprender».
Desde la historia del arte, Ana Folguera invitó a cuestionar los imaginarios culturales que durante siglos han asociado el cuerpo femenino principalmente con la reproducción y las emociones, dejando en segundo plano otras dimensiones de su salud.
Una conversación que recordó que la prevención cardiovascular también exige revisar nuestras creencias, nuestros prejuicios y la forma en que interpretamos los síntomas.


Del latido al lienzo: cuando el arte entra en la cardiología
¿Puede una visita a un museo ayudar a una persona que atraviesa una enfermedad cardiovascular? ¿Qué pueden aportar la música, la fotografía o la creación artística a los procesos de cuidado y recuperación?
Estas preguntas centraron la tercera mesa, «Del latido al lienzo. Intervenciones artísticas en cardiología», con la participación de Rut Andrea Riba, Juan Carlos López-Azor García, Teresa Romanillos y Kike Labián.
La cardióloga Rut Andrea Riba, del Hospital Clínic de Barcelona, compartió su experiencia con El corazón del museo, un proyecto desarrollado junto al Museu Nacional d’Art de Catalunya que explora las posibilidades del arte en la atención a pacientes cardiovasculares.
La también cardióloga, fotógrafa y escritora Teresa Romanillos profundizó en los significados psicológicos y simbólicos del corazón, mientras que Kike Labián reivindicó la participación cultural como una oportunidad que también debe estar al alcance de quienes atraviesan situaciones de enfermedad.
La mesa puso de manifiesto que el arte puede abrir nuevas vías de comunicación entre profesionales sanitarios y pacientes, contribuyendo a una atención más cercana y humanizada.

Historias de arte y salud: del miedo a la creación
Además de las mesas redondas, la jornada estuvo atravesada por historias personales y propuestas artísticas que exploraron el corazón desde diferentes lenguajes.
El director de orquesta José Luis Temes compartió su experiencia en «¿Quién dijo miedo?»; Peter Cherry nos acercó a la simbología religiosa del corazón a través de una pintura de Zurbarán; y el artista visual Javier Pérez abordó las relaciones entre creación, cuerpo y fragilidad en «Una práctica artística. Un corazón que late».
También participaron Ana Folguera, con «Coraza blanda. Cardiograma del arte»; Natalia Mesa Freydell, que propuso una reflexión sobre la observación lenta de la pintura; y el artista y percusionista Kike Labián, con «Un percusionista optimista y arrítmico».
Uno de los momentos más sorprendentes de la jornada llegó de la mano de SUMMA 112, que realizó una intervención de reanimación cardiopulmonar (RCP) para recordar al público la importancia de actuar rápidamente ante una parada cardíaca. Una acción que nos permitió comprender, de manera directa, por qué cada segundo cuenta.

La prevención de la muerte súbita también estuvo presente con Ignacio Fernández Lozano, presidente de la Sociedad Española de Cardiología, que presentó el Programa Ariadna, una iniciativa destinada a localizar desfibriladores y facilitar una respuesta rápida ante una emergencia cardiovascular.
El encuentro contó asimismo con la participación del escritor David Uclés, ganador del Premio Nadal 2026, quien compartió su experiencia personal con las arritmias en una intervención titulada «Todos mis personajes tienen extrasístoles», conectando su universo literario con la experiencia de la enfermedad.

Una exposición para mirar el corazón con otros ojos
La jornada se celebró en el marco de la exposición «Arte y Salud Cardiovascular», que pudo visitarse gratuitamente del 25 de septiembre al 18 de octubre en la Sala 30 del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza.
Como en ediciones anteriores, Cultura en Vena presentó una selección de réplicas de obras maestras de la historia del arte intervenidas digitalmente, que incorporan elementos contemporáneos para reflexionar sobre los factores de riesgo cardiovascular, la prevención, los hábitos cotidianos y nuestra relación con la enfermedad.
Una propuesta que utiliza el poder de las imágenes para plantear nuevas preguntas y acercar la salud a la ciudadanía desde una perspectiva cultural.
Gracias por hacerlo posible
Desde Cultura en Vena queremos agradecer a todos los ponentes, artistas, profesionales sanitarios y asistentes su participación y generosidad, así como al equipo de SUMMA 112 por una intervención que nos recordó la importancia de saber actuar para salvar vidas.
Nuestro agradecimiento también al Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, que continúa acogiendo y respaldando este proyecto; a la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y a la Fundación Española del Corazón (FEC) por su acompañamiento; y a Reale Foundation, Daiichi Sankyo España y Cardiva España por su apoyo y compromiso con esta quinta edición.
Cinco ediciones después, Arte y Salud sigue creciendo como un espacio de diálogo entre disciplinas que tradicionalmente han recorrido caminos separados, pero que comparten una misma preocupación: el bienestar de las personas.
Porque cuidar el corazón también implica comprender nuestras emociones, nuestros hábitos, nuestras relaciones y nuestra manera de estar en el mundo.
Porque la cultura beneficia seriamente la salud.


