Autora: Janet
Edad: 17 años
Hospital Universitario Miguel Servet
Emociones que encontrarás en este cuento: cansancio y alivio
Era una mañana como otra la única diferencia era que me estaba muriendo de sueño. No sé qué es lo que exactamente me causa sueño, si el haberme levantado temprano sin contar que me había acostado temprano, o tal vez por la semana en general. Tuve que aguantar el peso de mis párpados hasta la hora de la salida.
Una vez estuve afuera pude sentir que parte de ese peso desaparecía. Decidí que iba a ir a uno de mis lugares favoritos el cual era un parque al que no muchas personas solían frecuentar. Me tumbé en la hierba y me quedé mirando el cielo, podía oír los pájaros, la brisa arrastrando las hojas y muchísimos más sonidos que me hacían sentir una paz inmensa.
Cuando desperté abrí los ojos y me di cuenta de que había estado durmiendo con los ojos abiertos y volví a sentir el mismo alivio que no había sentido desde la mañana del pasado sábado.

