Autora: María
Edad: 11 años
Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza
Emociones que encontrarás en este cuento: alegría y sorpresa.
Érase una vez una chica que se llamaba Carla Leite que hacía baloncesto. Un día Carla Leite se lesionó de la mano, no pudo jugar durante meses. Ella estaba muy triste, sus compañeros estaban muy tristes porque ella hacía baloncesto en el Casademont.
Era una chica muy maja y amable, y ayudaba a sus compañeras. Pasaron meses, años, que Carla Leite iba mejorando. Era una de las finalistas de ser la mejor de baloncesto de su equipo.
Un día le dijeron que si se unía a NBA femenino, pasaban en los periódicos, la gente se ponían tristes, y las compañeras le apoyaron y Carla Leite se fue a la NBA a Estados Unidos.

