Autor: Ivaylo
Hospital Puerta de Hierro Majadahonda
Emociones que encontrarás en este cuento: alegría y confianza
Carlos estaba solo en su habitación, era un día lluvioso y triste. Él tenía miedo porque cada vez que le daba la espalda a su ventana escuchaba un ruido. No sabía lo que era, pero le preocupaba lo que pudiese ser. Se le ocurrió poner un espejo y esperar a que apareciese algo o alguien. Al escuchar un golpe, descubrió que era un monstruo el doble de alto y grande que él. El monstruo le dio la mano y saltaron juntos por un tobogán secreto. Carlos descubrió que no era tan malo, solo era diferente y estaba solo.

