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CULTURA

El niño del árbol

Francisco de Goya y Lucientes
El niño del árbol

1780
Óleo sobre lienzo
262 x 40 cm
© Museo Nacional del Prado
P000789

Los cartones para tapiz de Goya estaban concebidos para decorar algunos palacios reales. Sin embargo, son mucho más que una simple decoración. Podemos encontrar algunos secretos escondidos. O incluso vernos a nosotros mismos. Igual que Goya pintaba muchos momentos que había vivido, ¿podemos recordar algunos lugares que nos han acompañado? ¿Podemos convertirnos en cosas que imaginamos? Como una raíz que escarba la tierra, así la memoria entra en el suelo húmedo. Algunos insectos pueblan esta zona oscura, como las hormigas que hacen cosquillas, o los escarabajos que llevan granos de arena de un lado a otro. Hay un cesto de mimbre para coger huevos de los pájaros, o para recolectar la fruta que se tambalea antes de acabar septiembre. Te apoyas en las rodillas y te impulsas para seguir hacia adelante, donde el verde empieza a ser azul y sólo los que saben utilizar las alas pueden ir más allá. El vuelo empieza cuando conocemos el aire.

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