Saltear al contenido principal
CULTURA EN VENA
ACTUALIDAD
Noticias

Así fue “Art where you least expect it”, la formación de Cultura en Vena dentro de la plataforma Culture & Health

El pasado 29 de junio, Cultura en Vena impartió la formación online “Art where you least expect it: transforming clinical environments through culture”, organizada en colaboración con la Culture & Health Platform, la plataforma europea que impulsa la conexión entre cultura, salud y bienestar.

Durante 90 minutos, compartimos con profesionales de distintos países europeos nuestra experiencia llevando música en directo, artes visuales, mediación cultural y talleres creativos a hospitales y entornos sanitarios en España.

La sesión propuso un recorrido por el trabajo de Cultura en Vena desde una pregunta central: ¿qué ocurre cuando el arte entra en un lugar donde nadie lo espera?

A partir de casos reales, imágenes, testimonios y aprendizajes acumulados en hospitales, abordamos cómo se diseña una intervención cultural en un contexto clínico, qué barreras pueden aparecer y qué condiciones son necesarias para que el arte no sea una actividad aislada, sino una experiencia cuidada, respetuosa e integrada en el entorno sanitario.

La formación estuvo impartida por Marta Espinós, co-directora de Cultura en Vena, pianista y comisaria musical; Ivana Slipakoff, directora de programas de Cultura en Vena y gestora cultural; y Natalia Mesa, médica obstetra y doctora en humanidades médicas.

Arte en hospitales: no basta con entrar, hay que saber estar

Uno de los bloques centrales de la formación estuvo dedicado a los aprendizajes prácticos de trabajar en hospitales. A través de distintos ejemplos, Cultura en Vena explicó que un hospital no es un museo, un auditorio ni un centro cultural: es un sistema vivo, cambiante y complejo, donde la prioridad médica siempre está por delante.

Se compartieron experiencias en diferentes espacios hospitalarios: salas de espera, hospitales de día, habitaciones, pasillos, unidades clínicas y salas de descanso del personal sanitario. Cada espacio plantea necesidades distintas, pero también posibilidades únicas para generar pausa, conversación, conexión y cuidado.

¿Por qué artes visuales?

La intervención de Natalia Mesa profundizó en el valor específico de las artes visuales en entornos sanitarios. A partir de conceptos como slow looking, neuroestética, humanidades médicas y la idea de la obra de arte como “tercer elemento”, se exploró cómo mirar una imagen puede abrir espacios de atención, reflexión y conversación en contextos marcados por la espera, la incertidumbre o la vulnerabilidad.

La formación subrayó que una obra no transforma por sí sola un espacio hospitalario. Lo hace cuando está bien elegida, situada, acompañada y mediada. En ese encuentro entre obra, persona y contexto es donde puede aparecer algo que no estaba previsto: una memoria, una emoción, una conversación o una forma distinta de habitar el hospital.

Cuidar también a quienes cuidan

Otro de los ejes de la sesión fue el bienestar del personal sanitario. Cultura en Vena compartió experiencias dirigidas específicamente a profesionales de la salud, recordando que cuando hablamos de arte en hospitales casi siempre pensamos en pacientes, pero pocas veces en quienes trabajan cada día en esos espacios.

Las intervenciones culturales para personal sanitario permiten abrir momentos de pausa, reconocimiento y diálogo entre compañeros. No se trata de ofrecer una actividad decorativa, sino de crear condiciones para que quienes cuidan puedan también sentirse cuidados.

Una conversación europea sobre cultura y salud

La formación concluyó con un espacio de preguntas y diálogo con los participantes, en el que surgieron cuestiones vinculadas a la evaluación del impacto, la adaptación a distintos contextos sanitarios, la integración de artistas y mediadores, el trabajo con profesionales de la salud y los retos de convertir estas prácticas en políticas sostenibles.

Para Cultura en Vena, esta sesión fue una oportunidad para compartir no solo proyectos terminados, sino también los procesos, dudas, aprendizajes y conversaciones que los hacen posibles.

Porque llevar arte a un hospital no significa simplemente colocar cultura en un lugar inesperado. Significa aprender a estar allí: con cuidado, con rigor, con escucha y con la convicción de que la cultura también forma parte del bienestar.

 

Volver arriba