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CULTURA
Pequeños Pacientes, Grandes Lectores 6

Las tardes de Zoe

Autora: Gabriela

Edad: 13 años
Hospital Universitario Marqués de Valdecilla de Santander
Emociones que encontrarás en este cuento: Alegría y amor

Había una vez una niña de unos 6 años que se llamaba Zoe. Era una niña muy curiosa a la que le encantaba hacer cosas, salir con los demás. Sus tardes estaban llenas de vida y de alegría, su imaginación no tenía límites.

Por ejemplo, el sábado pasado, al llegar a su casa se puso muy contenta porque la esperaba su madre con un regalito en la cocina y luego se pusieron a hacer magdalenas. Ese día estuvo muy contenta.

Pero no todos los días eran divertidos, en algunos tenía que estudiar e ir a clases de inglés, lo que ella odiaba. Para ella, las tardes de los lunes eran las peores, se sentía enfadada.

Un día, en una tarde de invierno, Zoe se puso muy malita, tanto que sus padres la tuvieron que llevar al hospital. Como el dolor no se pasaba, la tuvieron que ingresar. A la mañana siguiente, cuando Zoe se despertó, se puso muy triste, ya que pensaba que no podría hacer nada por las tardes y que se iba a quedar allí para siempre.

Pero no todo es como parece, así que se puso al verle los ojos a su enfermera, que la conocía y le decía que íbamos a arreglarlo todo. Ella se dio cuenta de que sí, y hicieron un abrazo enorme. En ese momento sintió algo agradable que le gustaba mucho.

Esa misma tarde sus amigos vinieron a verla. Estuvieron hablando y jugando, fue la mejor tarde de su vida. Al cabo de 1 semana le dieron el alta y se fue a su casa. Por la tarde celebraron una gran fiesta, celebrando que habían salido del hospital. En ese momento, Zoe se sintió agradecida y echando la vista atrás descubrió que a todo se le puede dar una “vuelta de tortilla” y ver el lado positivo.

Las tardes de Zoe

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